21 julio, 2016

Marketing directo

El buzoneo a lo largo de los años se ha demostrado como una de las técnicas más eficaces para la comunicación por su inmediatez, cercanía y su contacto directo con el consumidor.

Para que una campaña de buzoneo sea plenamente válida se necesitan técnicas en función del producto, empresa, cliente y segmentar las áreas de reparto por tipologías de clientes, clase social, etc.

Además, hay que tener siempre en cuenta que si se pone en marcha una campaña para generar confianza del consumidor hacia una marca los resultados se deben establecer en términos de largo plazo. El cerebro humano, en todos los procesos cognitivos, siempre pasa por las fases de indiferencia, conocimiento y confianza, hasta poder pasar a la etapa de uso del producto.

Cuando el producto es nuevo hay que estar dispuesto a realizar mayores y más constantes inversiones en publicidad y comunicación para que sea conocido. En caso de no hacer dicha inversión, hay que tener paciencia suficiente para que funcione el “boca oreja” y este consiga obviamente más lentamente los objetivos marcados.

De la misma forma que la publicidad en prensa, u otros medios, el receptor de publicidad en buzón dedica muy pocos segundos a la lectura del mensaje. Es por esta razón que el mensaje debe ser claro, breve e inteligible.

El buzoneo como medio publicitario permite un contacto directo con el consumidor y posibilita una capacidad de reacción muy ágil. Por ejemplo, si se incluyen ofertas concretas en el mensaje, vales, cupones, etc. la reacción que se genera en el consumidor suele ser muy rápida. (Regalo por alta)

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política.

ACEPTAR
Aviso de cookies